Corren días de una suerte de vasto “Imperio de Trapisonda”, así las cosas el uso de la razón es anulado por el miedo. Miedo este irracional imbuido en una dinámica de intereses y ‘esclavitud’.
Así si reaccionamos tal como las personas esperan que lo hagamos, nos tornamos esclavas de ellas. Es muy difícil evitar que esto suceda, porque estamos siempre prontos para agradar a alguien, o a partir hacia la guerra cuando nos provocan; pero las personas y las situaciones deben ser consecuencias de la vida que elegimos, y no lo contrario.
Hoy el miedo existencial está en todas partes y se manifiesta de muchas formas. La pausa y la reflexión son ‘rara avis’, en una sociedad cuyo día a día son emociones y sentimientos a la deriva. Usar la razón nos excluye del grupo como grave amenaza. Miedo las más de las veces confundido con expectativas vitales y la irracionalidad de los primigenios instintos de supervivencia.
Llegados a este punto es momento de hacer uso de la razón y desertar de las filas de ‘Trapisonda’.



