Músculos tensos, concentración máxima. En el halo de la respiración el anhelo del final. Confianza, preparación, un escenario mil veces recreado; una realidad demasiado virtual.
El tacto del áspero tartán, intuye sonrisas hipócritas pretendidas mascaras de seguridad, cordón de vida ante el abismo, inicio incierto hacia el horizonte que lo enfrenta desafiante.
Mirar un poco por encima de la línea de los ojos, devuelve un promontorio donde la mente otea valles floridos, rezumando fragancias.
Listo para enfilarlo sin dificultad, seguro de llegar en las mejores condiciones. Marcando el paso, sin esperar sorpresivas irrupciones que den de bruces con la realidad.
Confiado en la imagen superior que encuentra en el espejo, que ciega y quizás crea una peligrosa falacia.
Late en su cabeza, la carrera se iniciará pronto ¿Ya?



